sábado, 15 de agosto de 2009

3 de diciembre de 2008

Hola a todos los que leéis este blog, ya sea porque os gusta de verdad y siempre que podéis lo buscáis con la única razón de ver si he escrito algo más...o porque lo encontráis de repente y por cualquier razón os llama la atención.
Hoy quería dirigirme directamente a vosotros, seáis quienes seáis, con una única razón:el cambio del nombre de mi blog.
Probablemente penséis que es una tontería que os comunique cualquier cambio, y que eso me lo debería guardar para mí pero os quiero hacer partícipes(al menos un poco) de mi historia, de mis sentimientos y de mis pensamientos, y, por ello, os lo comunico.
Mi blog se llamaba, hasta ahora, "Any thinking", porque éste es el espacio en el que, intento que sea antes que después, publico textos diciendo y contando las cosas tal y como las siento, publico cada pensamiento que merece conocerse, sea por la razón que sea, cuento mi historia como puedo, cuento mis sentimientos, mis penas...vamos, os hago pequeños partícipes de las cosas que navegan por mi mente.
Hoy he decidido cambiarle el nombre a mi blog sólo por una razón:ella. Mi abuela. La razón por la que hoy en día escribo casi todo lo que aquí podéis leer. La razón por la que ahora siento más profundamente mi vida, y pienso seriamente en ella.
El nuevo nombre de mi blog no será una palabra, como podría serlo "Abuela" o "Tú". Tampoco es un estado de ánimo o un sentimiento, ni siquiera un pensamiento. El nuevo nombre de mi blog es una fecha. La fecha en la que todo terminó...y empezó a la vez.
Si queréis saber qué significa esa fecha, no tenéis más que leer la entrada que he publicado hace nada, la que va a aparecer justo debajo de ésta.
Gracias por escucharme y, para quien lo haga, por leer las cosas que escribo, que significan mucho para mí. Espero que te/os guste/n y que te/os haga/n pequeños partícipes de mi mundo y de mi historia.
El nombre de mi blog será a partir de ahora "3 de diciembre de 2008" y, aunque sé que no tiene nada que ver con vosotros y que puede que alguno o alguna no lo entienda, os pido que, ante todo, la respetéis, porque es una fecha muy importante para mí.
Un beso muy fuerte a todos los que lean esto. Ser todo lo felices que podáis.
Me gustaría dejarlo todo atrás, evadirme del mundo. Ser una persona que pudiera estar en cualquier sitio y en ninguno a los ojos de todos, e irme a un lugar desconocido, un páramo desierto quizá. Me gustaría desaparecer, olvidar todo lo que alguna vez dije o hice, para no volver jamás...o quizá sí.
Todos alguna vez tenemos esa sensación, aquella que nos anima y empuja a salir de la rutina para irnos a cualquier lugar un poco alejado, para poner en orden nuestra mente, nuestro mundo. Todos alguna vez necesitamos desconectar, y quizá olvidar algo, ya sea un amor pasado o la pérdida de alguien importante.
Yo necesitaba volver a ser yo, volver a sentir, volver a soñar...después de todo aquello. Por desgracia, la pérdida de alguien tan importante como lo eres tú no es tan fácil de superar, no se arregla pasando una temporada en mi paraíso, por mucho que sea mi paraíso.
Este verano mi objetivo era no pensar, no decidir nada importante, darle a mi mente y a mi corazón unas buenas vacaciones después de un año tan difícil como el que he tenido...pero he de decir que no lo he conseguido.
Allí, en mi paraíso, en mi playa, todo fue bien. Excepto algún momento en el que pensaba más de lo que debía, lo que me llevaba al recuerdo, todo fue bien. Y volví, y todo parecía marchar sobre ruedas. Como vi que lo conseguía, me lo llegué a creer. Me llegué a creer que ya estaba bien y que todas mis heridas habían cicatrizado. Pero en el fondo lo único que veía era mi propio sueño: el de olvidar rápidamente, sin tener que morir por dentro en el intento. Eso cambió cuando volví de Salamanca. Todo había ido bien, todo lo bien que podía esperar al ir sin apetecerme demasiado, pero en el fondo estuvo bien. Lo malo fue cuando regresé.
En verano, nunca me ha pasado de quedarme tanto tiempo con la única compañía del ordenador, de mis letras y de mis palabras. Pero este verano sí, hasta ahora, que se ha roto esa soledad, menos mal. Al menos, se ha roto un poco.
Pero los días previos, quizá la semana previa a esta nueva compañía, ha sido un infierno. Planes frustrados daban pie a lo único que pretendí evitar estas vacaciones:pensar demasiado. ¿Por qué? Porque cada vez que empiezo a pensar, me encuentro con los recuerdos y, entonces, caigo en la añoranza y en lo mucho que la hecho de menos.
Sé que nunca volverá, que de hecho, ya no está, ha muerto, llevándose mi herramienta para ser totalmente feliz. Sé que es imposible que pueda volver a escuchar sus palabras salir de su boca (afortunadamente, una grabación de voz en el móvil me podrá recordar su dulce voz al cantar una canción de su época), volver a ver su cara mirándome, a pesar de que realmente lo único que ve son recuerdos de una vida olvidada, volver a sentir su compañía...a pesar de que ella ya no recordara ni quién era yo...ni por qué estaba allí, cuando era sólo por ella...
Eso que he intentado esquivar de cualquier manera desde el principio del verano, lo que me ayuda a parecer que estoy completamente curada de los males de la muerte ante los ojos de los demás, ha hecho que, por unos días, vuelva a caer en el abismo que se creó aquel 3 de diciembre...o quizá el 2, cuando todo empeoró para no volver a estar bien jamás.
Pero yo siempre dije que de cada mala experiencia se podía sacar algo, algo bueno, algo que se ha aprendido. Yo me he dado cuenta de una cosa, pero prefiero darme cuenta observando su rostro sonreírme, como no lo volverá a hacer jamás, en una foto, que teniendo que sufrir tanto al recordar. Me he dado cuenta de que ella, a pesar de que ya no esté ni vuelva a estar en la vida de todas las personas que alguna vez la conocieron, está en mi interior, forma parte de mí y siempre lo hará. SIEMPRE.
Ahora sé con absoluta certeza que nunca me va a abandonar su cariño, el amor que me dio siendo yo su nieta, los momentos que pasamos juntas, todo lo que me enseñó, todos los recuerdos que tengo de ella y de su vida conmigo, que siempre me querrá y que siempre va a estar, dentro de mí, ayudándome a dar los pasos correctos para que llegue hasta donde me propongo.

Nadie muere si la gente que formaba parte de su vida la recuerda.

Es cierto, en cierto sentido, pero lo que yo sé es que, aunque me vaya a acordar de ella todos los días durante el resto de mi vida, como ya hago, ella nunca va a morir porque ella forma parte de mí, y la llevaré siempre en mi interior.

Día 3 de diciembre de 2008. Día de tu muerte, y de tu eterna vida.

jueves, 13 de agosto de 2009

Querida tú:

Cuando leas esto, no pienses en contestarme. No escribo con ningún fin, simplemente...por no sentirme sola. Al menos, no tanto.
Los días pasan como un disco rayado, se repite constantemente mi qué hacer y...no hay ninguna novedad. Todos los días miro el ordenador. Sin ninguna razón aparente pero...lo hago. ¿Sabes qué veo ahí? Nada. Noy hay absolutamente nada.Intento buscar, hasta en los rincones más apartados de la humanidad pero...parece que nadie se acuerda de mí. Ni un correo, ninguna historia que contarme...NADA.
Antes, en algún momento, no me hubiera importado ser simplemente una mota en un libro,algo a lo que nadie hace ni caso, pero ahora...todo es distinto.
La verdad, nadie podría imaginar que me estoy dirigiendo a ti, que estás...aunque todos me dicen que estás en alguna parte, yo sé que no, porque... ¿cómo puede ESTAR alguien que HA MUERTO? No, sé que es imposible. Seguramente, si la gente leyera esto, pensaría que estoy loca pero...en el fondo no me importa...ya estoy sola así que...
Es realmente curioso como todo el mundo intenta estar en cualquier lugar, no importa donde sea, pero que sea...Se vuelven pijos, macarras, listos, tontos, trabajadores, vagos, buenos, malos...solo por ocupar un lugar en el mundo... ¿Te imaginas si me vieran a mí? ¿Si vieran que yo estoy completamente sola, sin cambiar nada en mí porque sé que no hay nadie que cuadrara totalmente conmigo? Bueno, nadie...antes estabas tú...
La cosa es que hay gente que intenta deshacer mi soledad...Tú me dirías... ¿Por qué no les dejas? La verdad es que no lo sé ni yo...sólo sé que...ni siquiera quiero encontrar razones ni herramientas que me ayuden a deshacer esta soledad...y no encuentro una razón a este no querer...
Supongo que no podrás leer por mucho más tiempo...tú también tendrás cosas que hacer...así que déjame sola, aquí, no me importa...Ya no. Una vez que te has hecho a la idea de que no tienes a nadie en el mundo...que la gente que de repente entra en tu vida se vaya es...PURA RUTINA...
No sabes cuánto me gustaría que no fuera así pero...cada uno tiene que adaptarse a su realidad y...ésta es la mía...
Sólo quería darte las gracias porque...supongo que será realmente difícil morir y tener a alguien que te envíe cartas...y es mucho más difícil cuando sabes que estas cartas van dirigidas a nadie...porque ese alguien a quien irían dirigidas...ya no vive...
La soledad, como yo dije, no es muy buena compañía pero... ¿y si es la única que tienes?
Típicas preguntas a las que nunca encuentras respuesta... ¿quizá porque no quieres?
En fin...sigue siendo feliz y...aunque ya no estás...quiéreme mucho, por favor, porque serías la única persona que de verdad lo hiciera...
Un beso muy fuerte...
Te quiero muchísimo.

Desde lo más hondo...

Soy la creadora de mi propia historia, como si ésta fuera un libro y yo fuera la única persona que puedo escribir en él. Pero, en el fondo, ¿qué escribo? Las páginas de este libro no están llenas sino de tristeza, de malas experiencias, de amores que no lo han sido y han sido olvidados, de preocupaciones sin sentido, de malas noticias y de malos recuerdos, de miedos, de cosas no hechas por temor a qué pueda pasar...No más que eso...Y aunque se supone que lo que tendría que estar escribiendo es nada, porque no debería tener tiempo ni para escribir, lo estoy haciendo. Y me voy dando cuenta de que las teclas de este ordenador están hartas de escribir palabras, ya que lo único que escriben son temores, son cosas malas, tristes, llenas de desesperanza...Y más aún, me doy cuenta de que no soy capaz de hacer nada por ello, de poner un poco de sentido en mi vida, de darle color a la misma, de intentar ser feliz. Porque no lo soy, porque se supone que eso es algo que se siente, y yo hoy tengo que volver a aprenderlo, quizá simplemente porque se me ha olvidado...por ti.Porque ya lo único que hago es buscar excusas a sentirme así, cayéndome poco a poco, y más cada vez. Porque desde que te fuiste ya nada es igual, y ya no sé qué hacer...porque no tiene sentido seguir buscando o excusas o una forma de cambiar, de parar esto. Ya no. Y ya no sé qué hacer. Porque me he dado cuenta de que llevo mucho tiempo simplemente creyendo que estoy bien y que soy feliz, pero ya no quiero seguir intentándolo, porque, si empiezas a intentar algo que algún día simplemente tuviste que hacer, es que ya no sabes, es que has perdido el rumbo y es que ya no te sale. Es que no eres capaz de hacerlo. Y yo estoy harta de todo esto, de intentar creer que todo está bien, de intentar creerme mis propias mentiras, de decir que soy feliz...cuando la única verdad es que ya no sé cómo serlo...

Pensamientos contradictorios...

Al mismo tiempo que mi cabeza dice que ya está, que estoy bien y que no me importa lo que pase por tu vida, mi corazón me dice que no es así, que si no te tengo reviento. Miles de "tendría que" asoman entre todas mis dudas: tendría que haber seguido tu juego, tendría que haberte hablado más, tendría que haberte invitado a seguir mi propio juego, tendría que haber disfrutado de cada momento, de cada sonrisa que me ofrecías sin darte cuenta...tendría que haber perdido la timidez...Y es precisamente eso. La timidez. Y hoy, sin saber ni por qué ni cómo quiero ser sincera, como si fuera la última vez.Soy como soy, soy yo. Soy cabezota hasta no poder más y borde a veces, pero igualmente sé escuchar y soy divertida, y me lo paso bien con mis amigos. Puede que no sea todo lo que tu quieres...pero es todo lo que yo tengo.Ahora, sin pensar mucho en nada, te digo que me doy por vencida. Esto es lo que tengo, y esto es lo que soy. La única persona que puede decidir eres tú, para bien o para mal.

Mi única mentira...es que soy feliz.