Alina es una chica de 16 años. Es joven, lista, simpática, guapa y negra. Vive en una ciudad en la que viven personas blancas y personas negras, pero eso no significa que se lleven bien, o que se respeten, porque, de hecho, no lo hacen. Por eso la ciudad está dividida en dos partes. En una, la parte más extensa de toda la ciudad, viven los blancos. Muchos viven en el centro, el centro de los grandes rascacielos, donde muchos también trabajan. Tienen todos buenas casas, buenas familias y buenos trabajos, más o menos, pero al menos pueden ganar dinero siendo respetados. Otros viven en el campo, en las zonas rurales, en bonitos chalets, y por las mañanas van en sus bonitos coches a trabajar a la ciudad. Todos con sus vidas, respetadas.
En la otra parte de la ciudad, viven los negros, como ella. Viven en pisos, algunos ni siquiera tienen tanta suerte y tienen que vivir o en chavolas...o en la calle. Tienen trabajos más o menos buenos...pero al menos se pueden ganar la vida ganando algo de dinero, lo que no quiere decir que les respeten los blancos. Van a institutos, normales y corrientes, no privados y tan perfectos como a esos a los que van los blancos...pero al menos reciben una educación. Por las calles de su barrio hay bandas, pero hay todo tipo de chavales. Algunos conocen el mundo de las drogas...pero otros no, y seguro que también hay muchos chavales blancos que no siguen al cien por cien las normas.
Volviendo a la vida de Alina, ella vive en un barrio negro, y va a un colegio mediocre, pero al menos recibe una educación. Este verano ha sido increíble para ella. Por una vez, su familia y ella han ido a la playa, y ha conocido a muchisima gente...también a gente blanca. En la playa, como eran tantos, crearon una especie de grupo, y en él había un chico blanco con el que empezó a llevarse muy bien, muy bien...y a ella le empezó a gustar. Tenía todo lo que ella quería en un chico y era...simplemente, era EL chico. Sin darse cuenta, un día le empezó a querer de una manera distinta, no como la del amigo que había sido durante ese verano...pero el problema es que el verano siempre se acaba...y hay que volver a la normalidad, y eso incluye volver a su ciudad, a su barrio y a su colegio, y allí él no estaría, porque él era blanco y en su barrio no aceptarían a ningún chico blanco...por muy simpático que sea...
Así, Alina vuelve a su colegio, a encontrarse con todos sus amigos. Allí recibe una inesperada noticia: en su colegio han creado una nueva clase, en la que todos los alumnos serán blancos. A esa clase irán personas cuyas familias tienen problemas para pagar colegios privados, como los de la zona de los blancos. En ese momento, Alina empieza a pensar en la posibilidad de que él vaya a esa clase pero...por dios...¿qué diría la gente?
Varios meses después, Alina está en el pasillo de su colegio hablando con su amiga, Sam. Desde el primer día le vio a él en el colegio...pero tenía que verle a escondidas, porque como algún amigo suyo negro les pillara hablando juntos...malo. Pero ahora Alina ya está harta. Está más enamorada de él cada día, y ya no puede soportar tanto ocultamiento.
-Alina...¿qué te pasa? Tienes una carita...
-Es que...
-Lo mismo de ayer, de antes de ayer y de todos los días, ¿verdad?
-Sí... Ya no sé qué hacer Sam...
-Tía, no tienes que hacer nada...porque no puedes hacer nada...
-Vaya, y eso que eres mi mejor amiga , ¿eh?
-Mira, Alina...lo siento mucho. Soy tu mejor amiga y estaré aquí siempre, a tu lado, pase lo que pase, y lo sabes...
-Sí, lo sé...
-Pero en esto no hay mucha opción...
-Ya...
-Él es blanco y tú eres negra...
-Ya, ¿y?
-Alina...eso lo dices en tu cabezita, ahora, pero sabes que luego, a la hora de la verdad, sabes lo que pasaría...
-Sí, lo sé...y me fastidia un montón...sobretodo no ser más valiente...
-No se trata de ser valiente, es sólo que...
-Ya...el color de la piel, ¿eh?
-Mira, aunque suene mal...lo que está bien visto es que, si eres negra, salgas con un negro, y si eres blanca, con un blanco...así es... Aunque tú tengas ganas de salir con un blanco...las cosas son así, ojalá un día cambien pero...hoy en día...
-Ya, pero...¿sabes de qué tengo ganas?
-A ver...
-De verle un dia apoyado al lado de la puerta de su clase, estar yo en el pasillo, estar solos ahi en medio, mirarnos e ir a por el... Pero unas ganas...y besarle, para qe se acuerde bien.
-Tía...sé que tienes muchisimas ganas...pero piensa en lo que puede pasar...
-¿En lo que puede pasar?¿Si nos besamos los dos? Que todo el mundo hable. Pero sé que si pasara, en ese momento, el resto del mundo sería la menor de mis preocupaciones.
Sam sonríe al oír las palabras de su amiga, y ella sigue.
-Todo sería él, mi centro, mi fuerza. Sus ojos, su sonrisa, sus labios, su pelo, sus manos. Sería él y nada más. Sería besarle como nunca para recordarlo para siempre...
-¡Oooooooooooooooooooooh, qué bonito!
-Sentir qe no hay nada ABSOLUTAMENTE NADA en el mundo, sólo él, solo los dos
en medio de donde fuera, juntos, en un beso, aunque durara un instante, porque para mí ese momento ya sería la guinda, la perla de mi vida . Sentirle a él, su cuerpo, él y solo él, en un beso, conmigo, aunque luego tuviera que morir...sentirle a él...y por una vez ser uno. Sentirme bien, que digo bien, GENIAL, como nunca más podré sentir, protegida entre sus labios...y quizá entre sus brazos. Sólo un segundo...para hacerme vivir una vida entera. Sólo con él, sólo por y gracias a él, a ese beso, a esa persona, a él...PARA SIEMPRE
Para los que queráis saber cómo acabó todo...os alegraréis, supongo. Alina se decidió, y pensó que no iba a estar siempre siendo una cobarde, y que iba a plantarle cara a los que pensaran que salir con un blanco siendo negra estaba mal. Creyó en lo que amaba y ganó. Hoy sale con él. Llevan ya dos meses, y van para largo. Él también la quería tanto como ella a él, y, además de gustarse, eran buenos amigos, asíque Alina le pidió salir con él, con las caras de sorpresa y desagrado de todos los chavales negros del instituto y él aceptó. Al principio lo pasaron un poco mal, y ni siquiera el propio padre de Alina aceptaba que su hija estuviera con un blanco, pero poco a poco todo fue a mejor. Los chavales de la escuela les dejaron en paz, después de que Alina les dijera que eso era lo que quería, y que no iba a cambiar porque estúpidas personas vieran una diferencia demasiado grande entre distintos colores de piel, cuando en realidad, casi no existe tal diferencia. Su padre acabó aceptándole, después de comprender que era lo que Alina quería, y de comprender que él, su padre, sólo quería que su hijita fuera feliz, y lo sería con él. Así, y gracias a que Alina supo lo que quería y se enfrentó a todo lo demás sin miedo, hoy están juntos.
sábado, 12 de septiembre de 2009
Harta
Harta. Harta de todo y harta de nada. Harta de tener que estar pidiendo perdón por cosas que ni siquiera he hecho. Harta de tener que justificarme siempre, pase lo que pase. Harta de verte todos los días y no ser capaz de decirte hola ni de apropiarme de un "¿qué tal?" de tu boca. Harta de tener que proteger los aspectos más importantes de mi vida segundo a segundo, minuto a minuto, sin haber hecho nada yo para que pase algo. Harta de las preocupaciones de la gente, de esas que no tienen ningún sentido, que en realidad solo son paranoias. Harta de tener que proteger y cuidar de todo a cada momento. Harta de tener que buscar SIEMPRE una explicación para todo. Harta de no saber qué quiero, cuándo lo quiero ni por qué... Harta de sentir que no tengo a nadie, que estoy sola, que desde que te fuiste sentirme bien es una novedad...
Harta de todo, harta de mucha gente y, sobretodo... HARTA DE TI.
Pero...¿sabes una cosa? Lo que más quiero, precisamente hoy es...HARTARME DE TI...
Harta de todo, harta de mucha gente y, sobretodo... HARTA DE TI.
Pero...¿sabes una cosa? Lo que más quiero, precisamente hoy es...HARTARME DE TI...
sábado, 15 de agosto de 2009
3 de diciembre de 2008
Hola a todos los que leéis este blog, ya sea porque os gusta de verdad y siempre que podéis lo buscáis con la única razón de ver si he escrito algo más...o porque lo encontráis de repente y por cualquier razón os llama la atención.
Hoy quería dirigirme directamente a vosotros, seáis quienes seáis, con una única razón:el cambio del nombre de mi blog.
Probablemente penséis que es una tontería que os comunique cualquier cambio, y que eso me lo debería guardar para mí pero os quiero hacer partícipes(al menos un poco) de mi historia, de mis sentimientos y de mis pensamientos, y, por ello, os lo comunico.
Mi blog se llamaba, hasta ahora, "Any thinking", porque éste es el espacio en el que, intento que sea antes que después, publico textos diciendo y contando las cosas tal y como las siento, publico cada pensamiento que merece conocerse, sea por la razón que sea, cuento mi historia como puedo, cuento mis sentimientos, mis penas...vamos, os hago pequeños partícipes de las cosas que navegan por mi mente.
Hoy he decidido cambiarle el nombre a mi blog sólo por una razón:ella. Mi abuela. La razón por la que hoy en día escribo casi todo lo que aquí podéis leer. La razón por la que ahora siento más profundamente mi vida, y pienso seriamente en ella.
El nuevo nombre de mi blog no será una palabra, como podría serlo "Abuela" o "Tú". Tampoco es un estado de ánimo o un sentimiento, ni siquiera un pensamiento. El nuevo nombre de mi blog es una fecha. La fecha en la que todo terminó...y empezó a la vez.
Si queréis saber qué significa esa fecha, no tenéis más que leer la entrada que he publicado hace nada, la que va a aparecer justo debajo de ésta.
Gracias por escucharme y, para quien lo haga, por leer las cosas que escribo, que significan mucho para mí. Espero que te/os guste/n y que te/os haga/n pequeños partícipes de mi mundo y de mi historia.
El nombre de mi blog será a partir de ahora "3 de diciembre de 2008" y, aunque sé que no tiene nada que ver con vosotros y que puede que alguno o alguna no lo entienda, os pido que, ante todo, la respetéis, porque es una fecha muy importante para mí.
Un beso muy fuerte a todos los que lean esto. Ser todo lo felices que podáis.
Hoy quería dirigirme directamente a vosotros, seáis quienes seáis, con una única razón:el cambio del nombre de mi blog.
Probablemente penséis que es una tontería que os comunique cualquier cambio, y que eso me lo debería guardar para mí pero os quiero hacer partícipes(al menos un poco) de mi historia, de mis sentimientos y de mis pensamientos, y, por ello, os lo comunico.
Mi blog se llamaba, hasta ahora, "Any thinking", porque éste es el espacio en el que, intento que sea antes que después, publico textos diciendo y contando las cosas tal y como las siento, publico cada pensamiento que merece conocerse, sea por la razón que sea, cuento mi historia como puedo, cuento mis sentimientos, mis penas...vamos, os hago pequeños partícipes de las cosas que navegan por mi mente.
Hoy he decidido cambiarle el nombre a mi blog sólo por una razón:ella. Mi abuela. La razón por la que hoy en día escribo casi todo lo que aquí podéis leer. La razón por la que ahora siento más profundamente mi vida, y pienso seriamente en ella.
El nuevo nombre de mi blog no será una palabra, como podría serlo "Abuela" o "Tú". Tampoco es un estado de ánimo o un sentimiento, ni siquiera un pensamiento. El nuevo nombre de mi blog es una fecha. La fecha en la que todo terminó...y empezó a la vez.
Si queréis saber qué significa esa fecha, no tenéis más que leer la entrada que he publicado hace nada, la que va a aparecer justo debajo de ésta.
Gracias por escucharme y, para quien lo haga, por leer las cosas que escribo, que significan mucho para mí. Espero que te/os guste/n y que te/os haga/n pequeños partícipes de mi mundo y de mi historia.
El nombre de mi blog será a partir de ahora "3 de diciembre de 2008" y, aunque sé que no tiene nada que ver con vosotros y que puede que alguno o alguna no lo entienda, os pido que, ante todo, la respetéis, porque es una fecha muy importante para mí.
Un beso muy fuerte a todos los que lean esto. Ser todo lo felices que podáis.
Etiquetas:
3 de diciembre de 2008
Me gustaría dejarlo todo atrás, evadirme del mundo. Ser una persona que pudiera estar en cualquier sitio y en ninguno a los ojos de todos, e irme a un lugar desconocido, un páramo desierto quizá. Me gustaría desaparecer, olvidar todo lo que alguna vez dije o hice, para no volver jamás...o quizá sí.
Todos alguna vez tenemos esa sensación, aquella que nos anima y empuja a salir de la rutina para irnos a cualquier lugar un poco alejado, para poner en orden nuestra mente, nuestro mundo. Todos alguna vez necesitamos desconectar, y quizá olvidar algo, ya sea un amor pasado o la pérdida de alguien importante.
Yo necesitaba volver a ser yo, volver a sentir, volver a soñar...después de todo aquello. Por desgracia, la pérdida de alguien tan importante como lo eres tú no es tan fácil de superar, no se arregla pasando una temporada en mi paraíso, por mucho que sea mi paraíso.
Este verano mi objetivo era no pensar, no decidir nada importante, darle a mi mente y a mi corazón unas buenas vacaciones después de un año tan difícil como el que he tenido...pero he de decir que no lo he conseguido.
Allí, en mi paraíso, en mi playa, todo fue bien. Excepto algún momento en el que pensaba más de lo que debía, lo que me llevaba al recuerdo, todo fue bien. Y volví, y todo parecía marchar sobre ruedas. Como vi que lo conseguía, me lo llegué a creer. Me llegué a creer que ya estaba bien y que todas mis heridas habían cicatrizado. Pero en el fondo lo único que veía era mi propio sueño: el de olvidar rápidamente, sin tener que morir por dentro en el intento. Eso cambió cuando volví de Salamanca. Todo había ido bien, todo lo bien que podía esperar al ir sin apetecerme demasiado, pero en el fondo estuvo bien. Lo malo fue cuando regresé.
En verano, nunca me ha pasado de quedarme tanto tiempo con la única compañía del ordenador, de mis letras y de mis palabras. Pero este verano sí, hasta ahora, que se ha roto esa soledad, menos mal. Al menos, se ha roto un poco.
Pero los días previos, quizá la semana previa a esta nueva compañía, ha sido un infierno. Planes frustrados daban pie a lo único que pretendí evitar estas vacaciones:pensar demasiado. ¿Por qué? Porque cada vez que empiezo a pensar, me encuentro con los recuerdos y, entonces, caigo en la añoranza y en lo mucho que la hecho de menos.
Sé que nunca volverá, que de hecho, ya no está, ha muerto, llevándose mi herramienta para ser totalmente feliz. Sé que es imposible que pueda volver a escuchar sus palabras salir de su boca (afortunadamente, una grabación de voz en el móvil me podrá recordar su dulce voz al cantar una canción de su época), volver a ver su cara mirándome, a pesar de que realmente lo único que ve son recuerdos de una vida olvidada, volver a sentir su compañía...a pesar de que ella ya no recordara ni quién era yo...ni por qué estaba allí, cuando era sólo por ella...
Eso que he intentado esquivar de cualquier manera desde el principio del verano, lo que me ayuda a parecer que estoy completamente curada de los males de la muerte ante los ojos de los demás, ha hecho que, por unos días, vuelva a caer en el abismo que se creó aquel 3 de diciembre...o quizá el 2, cuando todo empeoró para no volver a estar bien jamás.
Pero yo siempre dije que de cada mala experiencia se podía sacar algo, algo bueno, algo que se ha aprendido. Yo me he dado cuenta de una cosa, pero prefiero darme cuenta observando su rostro sonreírme, como no lo volverá a hacer jamás, en una foto, que teniendo que sufrir tanto al recordar. Me he dado cuenta de que ella, a pesar de que ya no esté ni vuelva a estar en la vida de todas las personas que alguna vez la conocieron, está en mi interior, forma parte de mí y siempre lo hará. SIEMPRE.
Ahora sé con absoluta certeza que nunca me va a abandonar su cariño, el amor que me dio siendo yo su nieta, los momentos que pasamos juntas, todo lo que me enseñó, todos los recuerdos que tengo de ella y de su vida conmigo, que siempre me querrá y que siempre va a estar, dentro de mí, ayudándome a dar los pasos correctos para que llegue hasta donde me propongo.
Es cierto, en cierto sentido, pero lo que yo sé es que, aunque me vaya a acordar de ella todos los días durante el resto de mi vida, como ya hago, ella nunca va a morir porque ella forma parte de mí, y la llevaré siempre en mi interior.
Todos alguna vez tenemos esa sensación, aquella que nos anima y empuja a salir de la rutina para irnos a cualquier lugar un poco alejado, para poner en orden nuestra mente, nuestro mundo. Todos alguna vez necesitamos desconectar, y quizá olvidar algo, ya sea un amor pasado o la pérdida de alguien importante.
Yo necesitaba volver a ser yo, volver a sentir, volver a soñar...después de todo aquello. Por desgracia, la pérdida de alguien tan importante como lo eres tú no es tan fácil de superar, no se arregla pasando una temporada en mi paraíso, por mucho que sea mi paraíso.
Este verano mi objetivo era no pensar, no decidir nada importante, darle a mi mente y a mi corazón unas buenas vacaciones después de un año tan difícil como el que he tenido...pero he de decir que no lo he conseguido.
Allí, en mi paraíso, en mi playa, todo fue bien. Excepto algún momento en el que pensaba más de lo que debía, lo que me llevaba al recuerdo, todo fue bien. Y volví, y todo parecía marchar sobre ruedas. Como vi que lo conseguía, me lo llegué a creer. Me llegué a creer que ya estaba bien y que todas mis heridas habían cicatrizado. Pero en el fondo lo único que veía era mi propio sueño: el de olvidar rápidamente, sin tener que morir por dentro en el intento. Eso cambió cuando volví de Salamanca. Todo había ido bien, todo lo bien que podía esperar al ir sin apetecerme demasiado, pero en el fondo estuvo bien. Lo malo fue cuando regresé.
En verano, nunca me ha pasado de quedarme tanto tiempo con la única compañía del ordenador, de mis letras y de mis palabras. Pero este verano sí, hasta ahora, que se ha roto esa soledad, menos mal. Al menos, se ha roto un poco.
Pero los días previos, quizá la semana previa a esta nueva compañía, ha sido un infierno. Planes frustrados daban pie a lo único que pretendí evitar estas vacaciones:pensar demasiado. ¿Por qué? Porque cada vez que empiezo a pensar, me encuentro con los recuerdos y, entonces, caigo en la añoranza y en lo mucho que la hecho de menos.
Sé que nunca volverá, que de hecho, ya no está, ha muerto, llevándose mi herramienta para ser totalmente feliz. Sé que es imposible que pueda volver a escuchar sus palabras salir de su boca (afortunadamente, una grabación de voz en el móvil me podrá recordar su dulce voz al cantar una canción de su época), volver a ver su cara mirándome, a pesar de que realmente lo único que ve son recuerdos de una vida olvidada, volver a sentir su compañía...a pesar de que ella ya no recordara ni quién era yo...ni por qué estaba allí, cuando era sólo por ella...
Eso que he intentado esquivar de cualquier manera desde el principio del verano, lo que me ayuda a parecer que estoy completamente curada de los males de la muerte ante los ojos de los demás, ha hecho que, por unos días, vuelva a caer en el abismo que se creó aquel 3 de diciembre...o quizá el 2, cuando todo empeoró para no volver a estar bien jamás.
Pero yo siempre dije que de cada mala experiencia se podía sacar algo, algo bueno, algo que se ha aprendido. Yo me he dado cuenta de una cosa, pero prefiero darme cuenta observando su rostro sonreírme, como no lo volverá a hacer jamás, en una foto, que teniendo que sufrir tanto al recordar. Me he dado cuenta de que ella, a pesar de que ya no esté ni vuelva a estar en la vida de todas las personas que alguna vez la conocieron, está en mi interior, forma parte de mí y siempre lo hará. SIEMPRE.
Ahora sé con absoluta certeza que nunca me va a abandonar su cariño, el amor que me dio siendo yo su nieta, los momentos que pasamos juntas, todo lo que me enseñó, todos los recuerdos que tengo de ella y de su vida conmigo, que siempre me querrá y que siempre va a estar, dentro de mí, ayudándome a dar los pasos correctos para que llegue hasta donde me propongo.
Nadie muere si la gente que formaba parte de su vida la recuerda.
Es cierto, en cierto sentido, pero lo que yo sé es que, aunque me vaya a acordar de ella todos los días durante el resto de mi vida, como ya hago, ella nunca va a morir porque ella forma parte de mí, y la llevaré siempre en mi interior.
Día 3 de diciembre de 2008. Día de tu muerte, y de tu eterna vida.
jueves, 13 de agosto de 2009
Querida tú:
Cuando leas esto, no pienses en contestarme. No escribo con ningún fin, simplemente...por no sentirme sola. Al menos, no tanto.
Los días pasan como un disco rayado, se repite constantemente mi qué hacer y...no hay ninguna novedad. Todos los días miro el ordenador. Sin ninguna razón aparente pero...lo hago. ¿Sabes qué veo ahí? Nada. Noy hay absolutamente nada.Intento buscar, hasta en los rincones más apartados de la humanidad pero...parece que nadie se acuerda de mí. Ni un correo, ninguna historia que contarme...NADA.
Antes, en algún momento, no me hubiera importado ser simplemente una mota en un libro,algo a lo que nadie hace ni caso, pero ahora...todo es distinto.
La verdad, nadie podría imaginar que me estoy dirigiendo a ti, que estás...aunque todos me dicen que estás en alguna parte, yo sé que no, porque... ¿cómo puede ESTAR alguien que HA MUERTO? No, sé que es imposible. Seguramente, si la gente leyera esto, pensaría que estoy loca pero...en el fondo no me importa...ya estoy sola así que...
Es realmente curioso como todo el mundo intenta estar en cualquier lugar, no importa donde sea, pero que sea...Se vuelven pijos, macarras, listos, tontos, trabajadores, vagos, buenos, malos...solo por ocupar un lugar en el mundo... ¿Te imaginas si me vieran a mí? ¿Si vieran que yo estoy completamente sola, sin cambiar nada en mí porque sé que no hay nadie que cuadrara totalmente conmigo? Bueno, nadie...antes estabas tú...
La cosa es que hay gente que intenta deshacer mi soledad...Tú me dirías... ¿Por qué no les dejas? La verdad es que no lo sé ni yo...sólo sé que...ni siquiera quiero encontrar razones ni herramientas que me ayuden a deshacer esta soledad...y no encuentro una razón a este no querer...
Supongo que no podrás leer por mucho más tiempo...tú también tendrás cosas que hacer...así que déjame sola, aquí, no me importa...Ya no. Una vez que te has hecho a la idea de que no tienes a nadie en el mundo...que la gente que de repente entra en tu vida se vaya es...PURA RUTINA...
No sabes cuánto me gustaría que no fuera así pero...cada uno tiene que adaptarse a su realidad y...ésta es la mía...
Sólo quería darte las gracias porque...supongo que será realmente difícil morir y tener a alguien que te envíe cartas...y es mucho más difícil cuando sabes que estas cartas van dirigidas a nadie...porque ese alguien a quien irían dirigidas...ya no vive...
La soledad, como yo dije, no es muy buena compañía pero... ¿y si es la única que tienes?
Típicas preguntas a las que nunca encuentras respuesta... ¿quizá porque no quieres?
En fin...sigue siendo feliz y...aunque ya no estás...quiéreme mucho, por favor, porque serías la única persona que de verdad lo hiciera...
Un beso muy fuerte...
Te quiero muchísimo.
Cuando leas esto, no pienses en contestarme. No escribo con ningún fin, simplemente...por no sentirme sola. Al menos, no tanto.
Los días pasan como un disco rayado, se repite constantemente mi qué hacer y...no hay ninguna novedad. Todos los días miro el ordenador. Sin ninguna razón aparente pero...lo hago. ¿Sabes qué veo ahí? Nada. Noy hay absolutamente nada.Intento buscar, hasta en los rincones más apartados de la humanidad pero...parece que nadie se acuerda de mí. Ni un correo, ninguna historia que contarme...NADA.
Antes, en algún momento, no me hubiera importado ser simplemente una mota en un libro,algo a lo que nadie hace ni caso, pero ahora...todo es distinto.
La verdad, nadie podría imaginar que me estoy dirigiendo a ti, que estás...aunque todos me dicen que estás en alguna parte, yo sé que no, porque... ¿cómo puede ESTAR alguien que HA MUERTO? No, sé que es imposible. Seguramente, si la gente leyera esto, pensaría que estoy loca pero...en el fondo no me importa...ya estoy sola así que...
Es realmente curioso como todo el mundo intenta estar en cualquier lugar, no importa donde sea, pero que sea...Se vuelven pijos, macarras, listos, tontos, trabajadores, vagos, buenos, malos...solo por ocupar un lugar en el mundo... ¿Te imaginas si me vieran a mí? ¿Si vieran que yo estoy completamente sola, sin cambiar nada en mí porque sé que no hay nadie que cuadrara totalmente conmigo? Bueno, nadie...antes estabas tú...
La cosa es que hay gente que intenta deshacer mi soledad...Tú me dirías... ¿Por qué no les dejas? La verdad es que no lo sé ni yo...sólo sé que...ni siquiera quiero encontrar razones ni herramientas que me ayuden a deshacer esta soledad...y no encuentro una razón a este no querer...
Supongo que no podrás leer por mucho más tiempo...tú también tendrás cosas que hacer...así que déjame sola, aquí, no me importa...Ya no. Una vez que te has hecho a la idea de que no tienes a nadie en el mundo...que la gente que de repente entra en tu vida se vaya es...PURA RUTINA...
No sabes cuánto me gustaría que no fuera así pero...cada uno tiene que adaptarse a su realidad y...ésta es la mía...
Sólo quería darte las gracias porque...supongo que será realmente difícil morir y tener a alguien que te envíe cartas...y es mucho más difícil cuando sabes que estas cartas van dirigidas a nadie...porque ese alguien a quien irían dirigidas...ya no vive...
La soledad, como yo dije, no es muy buena compañía pero... ¿y si es la única que tienes?
Típicas preguntas a las que nunca encuentras respuesta... ¿quizá porque no quieres?
En fin...sigue siendo feliz y...aunque ya no estás...quiéreme mucho, por favor, porque serías la única persona que de verdad lo hiciera...
Un beso muy fuerte...
Te quiero muchísimo.
Desde lo más hondo...
Soy la creadora de mi propia historia, como si ésta fuera un libro y yo fuera la única persona que puedo escribir en él. Pero, en el fondo, ¿qué escribo? Las páginas de este libro no están llenas sino de tristeza, de malas experiencias, de amores que no lo han sido y han sido olvidados, de preocupaciones sin sentido, de malas noticias y de malos recuerdos, de miedos, de cosas no hechas por temor a qué pueda pasar...No más que eso...Y aunque se supone que lo que tendría que estar escribiendo es nada, porque no debería tener tiempo ni para escribir, lo estoy haciendo. Y me voy dando cuenta de que las teclas de este ordenador están hartas de escribir palabras, ya que lo único que escriben son temores, son cosas malas, tristes, llenas de desesperanza...Y más aún, me doy cuenta de que no soy capaz de hacer nada por ello, de poner un poco de sentido en mi vida, de darle color a la misma, de intentar ser feliz. Porque no lo soy, porque se supone que eso es algo que se siente, y yo hoy tengo que volver a aprenderlo, quizá simplemente porque se me ha olvidado...por ti.Porque ya lo único que hago es buscar excusas a sentirme así, cayéndome poco a poco, y más cada vez. Porque desde que te fuiste ya nada es igual, y ya no sé qué hacer...porque no tiene sentido seguir buscando o excusas o una forma de cambiar, de parar esto. Ya no. Y ya no sé qué hacer. Porque me he dado cuenta de que llevo mucho tiempo simplemente creyendo que estoy bien y que soy feliz, pero ya no quiero seguir intentándolo, porque, si empiezas a intentar algo que algún día simplemente tuviste que hacer, es que ya no sabes, es que has perdido el rumbo y es que ya no te sale. Es que no eres capaz de hacerlo. Y yo estoy harta de todo esto, de intentar creer que todo está bien, de intentar creerme mis propias mentiras, de decir que soy feliz...cuando la única verdad es que ya no sé cómo serlo...
Pensamientos contradictorios...
Al mismo tiempo que mi cabeza dice que ya está, que estoy bien y que no me importa lo que pase por tu vida, mi corazón me dice que no es así, que si no te tengo reviento. Miles de "tendría que" asoman entre todas mis dudas: tendría que haber seguido tu juego, tendría que haberte hablado más, tendría que haberte invitado a seguir mi propio juego, tendría que haber disfrutado de cada momento, de cada sonrisa que me ofrecías sin darte cuenta...tendría que haber perdido la timidez...Y es precisamente eso. La timidez. Y hoy, sin saber ni por qué ni cómo quiero ser sincera, como si fuera la última vez.Soy como soy, soy yo. Soy cabezota hasta no poder más y borde a veces, pero igualmente sé escuchar y soy divertida, y me lo paso bien con mis amigos. Puede que no sea todo lo que tu quieres...pero es todo lo que yo tengo.Ahora, sin pensar mucho en nada, te digo que me doy por vencida. Esto es lo que tengo, y esto es lo que soy. La única persona que puede decidir eres tú, para bien o para mal.
Mi única mentira...es que soy feliz.
Mi única mentira...es que soy feliz.
miércoles, 15 de julio de 2009
Querría decir muchas cosas. Que no te quiero, que no pienso en ti, que ya no te necesito y nunca lo hice, que tan sólo fuiste la personificación de mi lucha por salir siempre adelante, querría decirlo.
Querría decir que no me importa el miedo, que no me importa estar atada a algo en lo que ni siquiera creo, que mi vida es y siempre ha sido como quiero y que nada ni nadie puede hacer derribar el muro que yo misma creé a mi alrededor para que todo me resbalara.
Querría decir que nunca he estado triste, y que no me importa el dolor, que en esta vida también tienen que pasar cosas malas y que por eso las soporto con toda la tranquilidad del mundo.
Querría decir que no significas nada y que nunca he derramado ni una sola lágrima por ti.
La cosa es...nada de esto sería cierto. Una vida no puede cambiar tanto en un segundo. No puedes temer tanto al miedo como para dejar que éste controle cada acto y cada parte de tu vida. No puedes dejar que la vida pase imaginándote historias de amor en tu cabeza con un chico que en el fondo no sabe nada de ti. No puedes dejar que todo te importe de una manera tan sobrehumana como lo hace. No puedes dejar que cada insignificante cosa te tenga todo el día pensando en ella. Tienes que hacer frente al dolor, y no dejar que éste te consuma poco a poco.
Es muy triste saber que él único gobernante de tu vida es el miedo...
Querría decir que no me importa el miedo, que no me importa estar atada a algo en lo que ni siquiera creo, que mi vida es y siempre ha sido como quiero y que nada ni nadie puede hacer derribar el muro que yo misma creé a mi alrededor para que todo me resbalara.
Querría decir que nunca he estado triste, y que no me importa el dolor, que en esta vida también tienen que pasar cosas malas y que por eso las soporto con toda la tranquilidad del mundo.
Querría decir que no significas nada y que nunca he derramado ni una sola lágrima por ti.
La cosa es...nada de esto sería cierto. Una vida no puede cambiar tanto en un segundo. No puedes temer tanto al miedo como para dejar que éste controle cada acto y cada parte de tu vida. No puedes dejar que la vida pase imaginándote historias de amor en tu cabeza con un chico que en el fondo no sabe nada de ti. No puedes dejar que todo te importe de una manera tan sobrehumana como lo hace. No puedes dejar que cada insignificante cosa te tenga todo el día pensando en ella. Tienes que hacer frente al dolor, y no dejar que éste te consuma poco a poco.
Es muy triste saber que él único gobernante de tu vida es el miedo...
Miedo.
Que el miedo no sea un obstáculo en tu vida.Que los cambios sean deseados, no deseada la misma rutinaria normalidad de siempre.Que el tiempo signifique siempre una nueva noticia, una nueva cosa que contar.Que tu boca se abra,dejando de escuchar un poco a los demás para contar tu propia historia. Que no sientas timidez, pánico o miedo cada vez que pase algo, o que pienses que pueda pasar.No dejes que el miedo te controle a ti,contrólale tú a él, controla sus horas, sus días,sus semanas,sus meses,sus años,su vida. Déjate llevar por lo imprevisto y rompe un poco las reglas, invéntate las tuyas propias y sueña,sueña mucho. Vive soñando mundos de terciopelo, vive volando más allá de tus sueños,y que nadie,ni siquiera el miedo, te corte las alas.
Peter Pan.
De vez en cuando tenemos que recordar nuestra infancia, ya que, al hacernos mayores, nos volvemos más serios, y algunas veces olvidamos aquello que es la diversión, por eso nunca está de más recordar aquellos tiempos en los que nos bastaba tan solo con tener imaginación, y una habitación cualquiera se convertía en un mundo sin límites donde no había espacio para sentimientos como tristeza o desesperanza, solo cabían alegría, diversión y ganas de vivir el momento a toda costa, sin preocuparnos de nada, porque, aunque el día se acabara, sabíamos que al día siguiente íbamos a poder hacer todo lo que quisiéramos el tiempo que deseáramos, y donde soñábamos con ser Peter Pan.
domingo, 5 de julio de 2009
No quiero que inventes, no quiero que mientas ni que disfraces la verdad, no quiero que finjas quererme, sino que me quieras, y, si no es así lo entenderé, por la cuenta que me trae.
Lo entenderé porque sé que lo que yo te quiero no es nada comparado a lo que tú sufres ahora.
Lo entenderé porque hemos llegado hasta aquí juntos, pero muy pocas veces todo dura eternamente.
Lo entenderé porque el día que me fijé en ti se encendió la que era entonces mi vida, porque la llenaste de sentido.
Lo entenderé porque hubo momentos en los que fuiste la única razón para que siguiera adelante.
Lo entenderé porque te quiero, y eso incluye respetarte, dejarte opinar, y dejarte vivir.
Lo entenderé porque tu has sido lo que me ha hecho darle sentido a mi vida en alguna ocasión y no tiene sentido que ahora sea yo lo que te quite la tuya.
Lo entenderé porque, aunque me pese, nada de esto es real.
Ojalá fuera real, ojalá estas palabras te las estuviera escribiendo a ti de verdad, porque algo hubiera pasado, porque eso significaría que aguna vez, también para ti, estuviste en mi vida.
Lo entenderé porque sé que lo que yo te quiero no es nada comparado a lo que tú sufres ahora.
Lo entenderé porque hemos llegado hasta aquí juntos, pero muy pocas veces todo dura eternamente.
Lo entenderé porque el día que me fijé en ti se encendió la que era entonces mi vida, porque la llenaste de sentido.
Lo entenderé porque hubo momentos en los que fuiste la única razón para que siguiera adelante.
Lo entenderé porque te quiero, y eso incluye respetarte, dejarte opinar, y dejarte vivir.
Lo entenderé porque tu has sido lo que me ha hecho darle sentido a mi vida en alguna ocasión y no tiene sentido que ahora sea yo lo que te quite la tuya.
Lo entenderé porque, aunque me pese, nada de esto es real.
Ojalá fuera real, ojalá estas palabras te las estuviera escribiendo a ti de verdad, porque algo hubiera pasado, porque eso significaría que aguna vez, también para ti, estuviste en mi vida.
viernes, 19 de junio de 2009
Tu...
Hay veces que tienes que contarle al mundo lo que sientes, aunque no le importe. Que sientes que tienes que dejar salir todo, lo que has vivido, lo que has sentido, para que deje paso a una nueva vida. Sientes que esos recuerdos que siempre recordarás, o aquellos que lo único que quieres es que se vayan, sólo pueden seguir su camino si los cuentas, si los pones en boca de tus amigos, si los plasmas en su mente haciendolos parte de su propia historia, de su propia vida, para que cuando un día te vayas, siempre se acuerden de ti.
Hay momentos como esos que no se pueden dejar pasar, en los que puedes sincerarte completamente con cualquier persona, como no lo habías hecho nunca, dejando que, de la persona que ellos se creen que eres, salga la verdad más verdadera de todo, aunque eso no cambie demasiado las cosas.
Eso es loo que pretendo hacer hoy contigo, contarte la verdad, mi verdad, tu verdad.
Contarte que sé que probablemente no leerás esto jamás, pero que, si lo lees, sé que no vas a pensar que eres tu al que se lo dedico, por el que escribo todas y cada una de las palabras que ahora puede que estés leyendo. Contarte que desde que te conocí, llamaste mi atención y, aunque no fuera durante mucho tiempo, conseguiste meterte en mi mente, acaparar por un momento mi atención. Contarte que, aunque jamás pensé que pudiera ocurrir, un día mis ojos se fijaron en ti como no lo habían hecho nunca, y de ahí nació todo.Decirte que, desde ese momento, me enganchaste, me cautivaste, aunque tu no te dieras cuenta.
Desde ese momento, me hiciste ver cosas que no eran, creer cosas que tu no creías, sentir cosas que tu no sentías, y ver cosas que tú jamás viste. Pero no te creas que te culpo por esto, te lo agradezco. Me hiciste ver que las cosas tenían un sentido siempre, me hiciste creer en algo, me hiciste feliz incluso cuando la vida no me daba nada para estar así, me hiciste sentirme llena, sonreir, pensar que yo valía para alguien, que valía para ti.
Hiciste demasiadas cosas buenas sin nisiquiera saberlo, y eso siempre te lo agradeceré. Hacía cosas con un único propósito:tú. Y aunque sabía y sé que nunca iba a llegar a importarte tanto como quisiera, pensaba en conseguirlo, en convertirme en tu pensamiento, en tu deseo más deseado, en ser la única que pudiera aparecer en tus pensamientos, la única que pudiera conseguir ese beso tuyo, el beso más especial.
Me hiciste sentirme así, sentirme llena, creer que podía comerme el mundo y creer que podía conseguirte a ti. Me diste fuerzas para seguir incluso en los peores momentos, y, después de eso, te convertiste en mi oscuridad, porque sabía la única verdad que existía, y es que nunca quisiste nada conmigo. Te convertiste en mis sombras y provocaste que las lágrimas cayeran en pequeñas dosis por mis mejillas. Es por esto que decidí cortar por lo sano, olvidarte, y llegué a creer que podía con ello, pero sigo siendo esa niña inocente y débil de la que nunca te pudiste enamorar...Y caí en la tentación. Quisiera lo que quisiera, eras mi droga, y por mucho de que me convenciera de que tus ojos no podrían volver a sacar de los mios una tierna mirada, por mucho que quisiera que tu sonrisa no volviera a enamorar a mi corazón o que lo único que quisieran mis oidos escuchar fuera tu voz, por mucho que no quisiera...eras mi droga.
Fuiste todo, fuiste mi razón de hacer las cosas, fuiste nada o al menos intenté que lo fueras, fuiste sombras y tristeza, desesperanza, y hoy, no sé ni quien eres para mí...ni quien quiero que seas...
Hay momentos como esos que no se pueden dejar pasar, en los que puedes sincerarte completamente con cualquier persona, como no lo habías hecho nunca, dejando que, de la persona que ellos se creen que eres, salga la verdad más verdadera de todo, aunque eso no cambie demasiado las cosas.
Eso es loo que pretendo hacer hoy contigo, contarte la verdad, mi verdad, tu verdad.
Contarte que sé que probablemente no leerás esto jamás, pero que, si lo lees, sé que no vas a pensar que eres tu al que se lo dedico, por el que escribo todas y cada una de las palabras que ahora puede que estés leyendo. Contarte que desde que te conocí, llamaste mi atención y, aunque no fuera durante mucho tiempo, conseguiste meterte en mi mente, acaparar por un momento mi atención. Contarte que, aunque jamás pensé que pudiera ocurrir, un día mis ojos se fijaron en ti como no lo habían hecho nunca, y de ahí nació todo.Decirte que, desde ese momento, me enganchaste, me cautivaste, aunque tu no te dieras cuenta.
Desde ese momento, me hiciste ver cosas que no eran, creer cosas que tu no creías, sentir cosas que tu no sentías, y ver cosas que tú jamás viste. Pero no te creas que te culpo por esto, te lo agradezco. Me hiciste ver que las cosas tenían un sentido siempre, me hiciste creer en algo, me hiciste feliz incluso cuando la vida no me daba nada para estar así, me hiciste sentirme llena, sonreir, pensar que yo valía para alguien, que valía para ti.
Hiciste demasiadas cosas buenas sin nisiquiera saberlo, y eso siempre te lo agradeceré. Hacía cosas con un único propósito:tú. Y aunque sabía y sé que nunca iba a llegar a importarte tanto como quisiera, pensaba en conseguirlo, en convertirme en tu pensamiento, en tu deseo más deseado, en ser la única que pudiera aparecer en tus pensamientos, la única que pudiera conseguir ese beso tuyo, el beso más especial.
Me hiciste sentirme así, sentirme llena, creer que podía comerme el mundo y creer que podía conseguirte a ti. Me diste fuerzas para seguir incluso en los peores momentos, y, después de eso, te convertiste en mi oscuridad, porque sabía la única verdad que existía, y es que nunca quisiste nada conmigo. Te convertiste en mis sombras y provocaste que las lágrimas cayeran en pequeñas dosis por mis mejillas. Es por esto que decidí cortar por lo sano, olvidarte, y llegué a creer que podía con ello, pero sigo siendo esa niña inocente y débil de la que nunca te pudiste enamorar...Y caí en la tentación. Quisiera lo que quisiera, eras mi droga, y por mucho de que me convenciera de que tus ojos no podrían volver a sacar de los mios una tierna mirada, por mucho que quisiera que tu sonrisa no volviera a enamorar a mi corazón o que lo único que quisieran mis oidos escuchar fuera tu voz, por mucho que no quisiera...eras mi droga.
Fuiste todo, fuiste mi razón de hacer las cosas, fuiste nada o al menos intenté que lo fueras, fuiste sombras y tristeza, desesperanza, y hoy, no sé ni quien eres para mí...ni quien quiero que seas...
No más golpes.
Déjame decirlo. Déjame expresarme. Déjame contarme lo que siento cada vez que tu puño roza mi cara, cada vez que tu mano roza mi herida, cada vez que tu boca roza con sus palabras malsonantes mi corazón. Deja que te muestre como me siento cada vez que me pones en ridículo sin motivo alguno, cada vez que estrangulas poco a poco mi corazón. He estado tanto tiempo callada, soportando tus mentiras, tus viejas excusas, los olores que no me son familiares en el cuello de tu camisa, todas las veces que llegas tarde, y cuando no llegas incluso, mientras yo estoy como una tonta esperando un simple abrazo, un simple beso, porque no puedo más. Aún sabiendo la mentira en la que vivo, tu mentira, aún sabiendo que no soy tu único amor, ni mucho menos, el primero de ellos en tu lista de favoritos. Eso era antes, cuando prefería una caricia a la verdad, cuando un falso beso de tu boca cicatrizaba las heridas que tenía por tus mentiras. Eso era antes. Ahora me he dado cuenta de que una mujer no se puede dejar pisotear de esta manera. Pero no sólo una mujer, ninguna persona puede dedicar su vida a una persona en cuyos intereses no figura el nombre de la otra. Ninguna persona puede soportar que su compañero de viaje, por muchos momentos que pasaran juntos, la trate como pura escoria, mintiendola, maltratándola. Yo por eso lo he dejado. He dejado esa vida de horror, de bofetadas, de sangre, de una torta por una palabra que digo, de sentir amor por un maltratador. Atrás quedan esos días en los que el miedo se apoderaba de mi ser cada vez que esa puerta se abría, dejando pasar a la peor de mis pesadillas. Atrás quedarán esas noches bajo mis sábanas, aquellas noches que no guardaban sino gritos, gritos de horror, de sufrimiento. He de reconocer que todo lo que sufrí fue en vano, pero no podía dejarlo. Aun sabiendo que él era la causa de mi malestar, no podía soportar que fuera a amar a otras mujeres. Si amaba a otras mujeres, también había de amarme a mí, aunque cada beso me costara la vida.
Hoy he nacido otra vez, y no pienso dejar que nada ni nadie me quite la vida como él lo hizo, malgastando cada trozito de mi corazón en el que yo había creado una casa para él. Ahora soy libre, lo he denunciado, y ninguna mujer más va a sufrir sus mentiras otra vez. Ninguna mujer.
Pero ésto soy yo. Una mínima parte de todo. De todas las mujeres que sufren cada día maltratos, que se levantan cada mañana para ver nuevos moratones en lo que fue un bello cuerpo.
Yo lo he denunciado, pero nunca olvides que soy la mínima parte de todo y que, hoy en día, hay millones de mujeres como yo que no son capaces de hacer lo que yo he hecho, y que dejan que el miedo las consuma una vez más, cuando oyen cómo se abre la puerta de su casa, la puerta por la que entrará su peor pesadilla.
Hoy he nacido otra vez, y no pienso dejar que nada ni nadie me quite la vida como él lo hizo, malgastando cada trozito de mi corazón en el que yo había creado una casa para él. Ahora soy libre, lo he denunciado, y ninguna mujer más va a sufrir sus mentiras otra vez. Ninguna mujer.
Pero ésto soy yo. Una mínima parte de todo. De todas las mujeres que sufren cada día maltratos, que se levantan cada mañana para ver nuevos moratones en lo que fue un bello cuerpo.
Yo lo he denunciado, pero nunca olvides que soy la mínima parte de todo y que, hoy en día, hay millones de mujeres como yo que no son capaces de hacer lo que yo he hecho, y que dejan que el miedo las consuma una vez más, cuando oyen cómo se abre la puerta de su casa, la puerta por la que entrará su peor pesadilla.
viernes, 12 de junio de 2009
No hace falta que pienses, no digas nada. A veces lo más bonito es un silencio. No aquel cargado de tensión, de pensamientos como "que voy a decir ahora,se está aburriendo", sino de pensamientos sin límite, pensamientos que nos permiten estar en cualquier lado que queramos mientras estamos junto a cualquier persona. A veces no decir nada es lo máximo que puedes decir. A veces transmites más seguridad si no salen palabras de tu boca. Pero, cuando lo único que necesitas de una persona es oír una palabra, una siemple palabra como "lo siento" cuando pierdes a alguien, cualquier silencio es dañino, horroroso, abismal. En esos momentos en los que solo pides una palabra, en los que ya ni te importa que sea o no la palabra exacta que quieres oir y lo único que quieres es oir una palabra, en esos momentos, es cuando te das cuenta de lo solo que puedes estar en el mundo. Piensas que nadie te entiende cuando ni siquiera la amiga del alma que siempre te preguntaba acerca de la persona querida que has perdido, esa amiga que pensabas que cuando ocurriera algo malo iba a tener esa palabra en la boca, no la dice, a pesar de que la dejas el tiempo y espacio suficientes para que pueda pensarla, acariciarla con la boca y decírtela. Pero cuando no la olles, cuando la escuchas de la persona que últimamente no había estado en ningún momento a las buenas, que se había dedicado siempre a resaltar las cosas malas que te pasaban, esa persona que nunca creerías que sería capaz de apoyarte de semejante manera, que cuando la dice te sorprendes, piensas en tu ignorancia. En que has convivido más de diez malditos años creyéndote las mentiras de una maldita piedra, porque eso es exactamente lo que es esa persona a la que tu consideraste tu amiga, pero que está ahí, enfrente, inmóvil, viendo cómo las lágrimas caen por tus mejillas doloridas de tanto llorar, viendo que no puedes pensar en nada que te haga sentir mejor. Piensas en que te has tragado todo lo que te dijo que pensaba en su momento, en que te lo has tragado porque eres una ignorante que, sabiendo que si le dejabas las cosas claras a esa persona, te quedarías sola en este mundo, que nadie te querría, y sabes que no la ponías los puntos sobre las íes por el simple hecho de que eras demasiado buena, y te daba demasiado miedo enfrentarte a ella...
Pero hoy, cuando ves que te has ido separando de ella poco a poco, cuando ves que ella tiene en este momento el miedo a quedarse sola, ese miedo que tú tuviste, cuando ves que ella es más indefensa de lo que nunca lo había sido y cuando ves que necesita a alguien a su lado, que no puede dar más de tres pasos sin detenerse y esperar a los demás, cuando ves esto, aún así, sigues sin dejarla las cosas claras, sin decirla que sabes que todo cuanto te dijo algún día era mentira, y que muchas cosas que dice hoy también lo son, y que se las inventa solo por quedar bien, sin decirla que es una maldita piedra que ni siquiera es capaz de apoyarte al cien por cien en el momento más duro de tu vida, sin decirla que ahora tú eres mucho más que ella y puedes valerte por tí misma, que no eres ni un perrito faldero a la espera de su dueño ni el bufón de la corte que se moriría por oir un segundo de la risa de los que supuestamente se rien con ella aunque en realidad se rien de ella, que por muchas mentiras que ella intentara contarte y tantos inventos que creara en su imaginación no te has tragado ninguno, y no has caido en su red, a pesar de todo lo que te ha hecho, y teniendo la oportunidad, no se lo dices, sino que esperas, a tu aire, sabiendo todo lo que ha pasado pero manteniendote al margen an algunos sentidos y dejando que vaya por su parte, por su propio camino hasta que llegue alguien que, como tú, se canse de tantas mentiras, y desmorone su vida, como ella desmoronó tu infancia con su red de mentiras...
Pero hoy, cuando ves que te has ido separando de ella poco a poco, cuando ves que ella tiene en este momento el miedo a quedarse sola, ese miedo que tú tuviste, cuando ves que ella es más indefensa de lo que nunca lo había sido y cuando ves que necesita a alguien a su lado, que no puede dar más de tres pasos sin detenerse y esperar a los demás, cuando ves esto, aún así, sigues sin dejarla las cosas claras, sin decirla que sabes que todo cuanto te dijo algún día era mentira, y que muchas cosas que dice hoy también lo son, y que se las inventa solo por quedar bien, sin decirla que es una maldita piedra que ni siquiera es capaz de apoyarte al cien por cien en el momento más duro de tu vida, sin decirla que ahora tú eres mucho más que ella y puedes valerte por tí misma, que no eres ni un perrito faldero a la espera de su dueño ni el bufón de la corte que se moriría por oir un segundo de la risa de los que supuestamente se rien con ella aunque en realidad se rien de ella, que por muchas mentiras que ella intentara contarte y tantos inventos que creara en su imaginación no te has tragado ninguno, y no has caido en su red, a pesar de todo lo que te ha hecho, y teniendo la oportunidad, no se lo dices, sino que esperas, a tu aire, sabiendo todo lo que ha pasado pero manteniendote al margen an algunos sentidos y dejando que vaya por su parte, por su propio camino hasta que llegue alguien que, como tú, se canse de tantas mentiras, y desmorone su vida, como ella desmoronó tu infancia con su red de mentiras...
martes, 26 de mayo de 2009
love lies
Miénteme otra vez. Otra vez más. Te seré sincera si te digo que ya no me importa. Ya no me importa nada. Sólo tú. Sólo quiero tenerte entre mis brazos. Ser tu niña. Sentirte cerca en los malos momentos… y en los buenos. Sentir tu abrazo en invierno. Que se detenga el tiempo. No me importa el frío. Las risas. Los comentarios absurdos que puedan llegar a mi oído. Sólo tú. No me importa que llegues tarde por la noche y te inventes otra excusa absurda. Sólo me importa pasar contigo todo el tiempo que me des. No me importa si tengo que soportar… ¿a otras? No me importa. No me importa sentirme sola si sé que luego vendrás y, aunque sea en una mentira, me abrazarás y me darás ese beso que tanto anhelo. No me importa lo que digan. No me importa que mientas otra vez. Ya he perdido la consciencia. Hace tiempo que ya no me importa ni decir que si sabiendo incluso que ese sí te lo dirán otras más. Pero ya no me importa. He pasado demasiado tiempo llorando a la almohada. Despertando en medio de la noche cansada. Dando mil vueltas a mi cabeza pensando qué estarás ahora, en casa de cual de las otras estás. No mentiré si digo que soy cobarde. Tomar la solución más fácil, más cobarde. Quitarme los problemas de encima tan rápido como tú te inventas excusas sobre dónde has estado, qué has hecho, por qué has tenido el móvil apagado. Ya no me importa. Demasiado tiempo sintiéndome tonta y sola como para ahora dejar pasar la única oportunidad que tengo. En tus ojos lo veo. Te mueres de ganas. Quieres que me rinda, que te deje. Quieres que me dé por vencida de una vez por todas, y, a pesar de saber que compartes tu cama, que te inventas excusas y que no soy la única a la que, por la noche, amas, no me rendiré. Te esperaré medio dormida por la noche y, como siempre, y aunque sé que es inútil, te volveré a repetir: “¿Dónde has estado? ¿Por qué tenías el móvil apagado? Me tenías preocupada.
Es lo que tiene… sentirme enredada en tu red de mentiras… Y me resignaré a, cada noche, cuando llegues a casa, oler un nuevo y distinto olor en tu camisa, y, de nuevo, y para darme una nueva y absurda excusa, hablarme con tu voz… aterciopelada.
Es lo que tiene… sentirme enredada en tu red de mentiras… Y me resignaré a, cada noche, cuando llegues a casa, oler un nuevo y distinto olor en tu camisa, y, de nuevo, y para darme una nueva y absurda excusa, hablarme con tu voz… aterciopelada.
20/08/08
20/08/08. Una fecha. Un día. Un viaje. Un destino. Una salida. Un avión. Un suspiro. Un temor. Más de 150 pasajeros. Un fallo. Una vida...dos vidas...más de 100 vidas...sin vida...¿Irónico? No. Un hecho. Un fallo...que ha costado cientos de muertos... Un incendio. Risas calladas. Ni un sonido. Silencio. Un silencio...muy extraño. Dos partes...quizá tres. Un avión dividido...en pedazos...Gente por los aires...supervivientes...Ni una palabra. Cuerpos por doquier...a cada paso que se da. Cuerpos de gente...mujeres...hombres...niños...Fuego...Cuerpos calcinados por el mismo. Personas con el cuerpo quemado que se mueven...que sueltan el último suspiro...la última vez que respiran...antes de morir...Miles de personas buscándo las identidades de otras que yacen en el suelo. Miles de sueños...muertos...Ilusiones sin esperanza...Bomberos, policía...Miles de personas...todo inútil...no se puede hacer nada...Más de 100 muertos...y menos de 25 supervivientes...Una masacre. Un avión que debería haber aterrizado antes de las 4 de la tarde en Gran Canaria...Un viaje a Gran Canaria...con cientos de personas que nunca llegaron...La tele...informando acerca del espantoso suceso...miles de ojos clavados en la tele...escuchando con atención lo sucedido...a medida que un escalofrío les recorre el cuerpo...Las familias...al saberlo...con miles de lágrimas en los ojos...¡Ha habido supervivientes! Por favor...que se haya salvado...¡¿Cómo decirles a todas esas personas que su hijo, marido, mujer, tío, sobrino, padre, amigo, familiar, vecino...ha muerto en ese accidente de avión? Información constante de ese hecho durante todo el día, y, al día siguiente, también. Al día siguiente, imágenes de personas llorando, desoladas, que han perdido a una persona importante en su vida...todos pendientes de la televisión, de toda información nueva acerca del accidente. Todos viendo a esas familias, a toda esa gente hablando por la televisión, intentando explicar lo inexplicable, cómo se ha muerto su ser querido...luchando por no llorar ante las cámaras...y tú, cuando lo ves, vuelves a sentir ese temible escalofrío pasándote por todo el cuerpo, y te entran ganas de llorar, mejor dicho, no puedes evitar llorar, es demasiado fuerte lo que ha pasado. No puedes evitar llorar...pero lo consigues...Es entonces cuando te empiezas a preguntar...¿qué valor tiene la vida? Pero nunca has de dejar de pensar que la vida es lo mejor que tienes porque, sin ella, nada sería posible...Sin ella nunca habrías hecho nada de lo que te enorgulleces. La vida no es sólo todo aquello que tienes por delante, sino también, todo aquello que tienes por detrás. LA VIDA ES, LA VIDA SON...DOS DÍAS. Por eso, aprovéchala...al máximo...y cuando llegue la hora...podrás decir todo lo que has vivido...PORQUE VIVIR...ES LA MAYOR DE LAS AVENTURAS.
20/08/08-Accidente de avión Spanair en el aeropuerto de Barajas, en la T4 de Madrid.
He escrito esto para todos aquellos que estuvieron en ese avión, todos aquellos que hoy no están con nosotros, que murieron, y todos aquellos que están aquí, que sobrevivieron. Desde aquí, tanto a los muertos, que en paz descansen, tanto a los supervivientes, que me alegro de que aún vivan, como a todas las familias y los conocidos de los que ayer estuvieron en ese avión y no regresaron con vida, MI MÁS SINCERO PESAME.
20/08/08-Accidente de avión Spanair en el aeropuerto de Barajas, en la T4 de Madrid.
He escrito esto para todos aquellos que estuvieron en ese avión, todos aquellos que hoy no están con nosotros, que murieron, y todos aquellos que están aquí, que sobrevivieron. Desde aquí, tanto a los muertos, que en paz descansen, tanto a los supervivientes, que me alegro de que aún vivan, como a todas las familias y los conocidos de los que ayer estuvieron en ese avión y no regresaron con vida, MI MÁS SINCERO PESAME.
domingo, 3 de mayo de 2009
Tiempo...
Tan sólo quiero un momento...Que se detenga el tiempo. Quiero poder mirarte sin preocuparme de a dónde tengo que ir ahora...de qué hora es...de quién sabe que te miro...Quiero poder reflejarme en tus ojos, acariciarte la cara, tener sólo un segundo para dedicarte una sonrisa, tu sonrisa. Quiero cogerte la cara entre mis manos...poder tocar tu cuello, tus mejillas, tus labios...Quiero sentirme tuya, pero sin serlo. Quiero dormirme en tu mirada y despertar con cada beso...Quiero sentir que sobran las palabras...que no son necesarios los esfuerzos...Quiero que tus brazos se cierren alrededor de mi cintura, como una cárcel de hielo. Quiero sentir tu calor, tu piel, tu sonrisa, tus palabras, tu aliento. Quiero oler tu perfume a cada amanecer...Quiero dedicarte palabras de seda con la única intención de que tengan doble significado...que sólo conozcamos tú y yo...Tú...Yo...Ahora sólo deseo eso. Tenerte. Tenernos. Cuanto más tiempo, mejor. Quiero salir a la calle y gritar, contarle al aire que respiro todo lo que siento, con la única intención de que te lo haga saber...Porque es lo más importante...porque eres lo más importante...Sólo quiero salir y liberarme de esta prision de no poder expresar lo que siento...quiero creer que quieres creerme cuando te digo que no es fácil, que lo estoy intentando...y que, ahora mismo, nada puede vencer lo que siento, y que haré todo lo posible porque, de esta pequeña ceniza, de todo esto que siento dentro de mí, nazca una llama que no se apague...JAMÁS.Porque no importa lo que pase si sabes lo que sientes.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)