martes, 26 de mayo de 2009

love lies

Miénteme otra vez. Otra vez más. Te seré sincera si te digo que ya no me importa. Ya no me importa nada. Sólo tú. Sólo quiero tenerte entre mis brazos. Ser tu niña. Sentirte cerca en los malos momentos… y en los buenos. Sentir tu abrazo en invierno. Que se detenga el tiempo. No me importa el frío. Las risas. Los comentarios absurdos que puedan llegar a mi oído. Sólo tú. No me importa que llegues tarde por la noche y te inventes otra excusa absurda. Sólo me importa pasar contigo todo el tiempo que me des. No me importa si tengo que soportar… ¿a otras? No me importa. No me importa sentirme sola si sé que luego vendrás y, aunque sea en una mentira, me abrazarás y me darás ese beso que tanto anhelo. No me importa lo que digan. No me importa que mientas otra vez. Ya he perdido la consciencia. Hace tiempo que ya no me importa ni decir que si sabiendo incluso que ese sí te lo dirán otras más. Pero ya no me importa. He pasado demasiado tiempo llorando a la almohada. Despertando en medio de la noche cansada. Dando mil vueltas a mi cabeza pensando qué estarás ahora, en casa de cual de las otras estás. No mentiré si digo que soy cobarde. Tomar la solución más fácil, más cobarde. Quitarme los problemas de encima tan rápido como tú te inventas excusas sobre dónde has estado, qué has hecho, por qué has tenido el móvil apagado. Ya no me importa. Demasiado tiempo sintiéndome tonta y sola como para ahora dejar pasar la única oportunidad que tengo. En tus ojos lo veo. Te mueres de ganas. Quieres que me rinda, que te deje. Quieres que me dé por vencida de una vez por todas, y, a pesar de saber que compartes tu cama, que te inventas excusas y que no soy la única a la que, por la noche, amas, no me rendiré. Te esperaré medio dormida por la noche y, como siempre, y aunque sé que es inútil, te volveré a repetir: “¿Dónde has estado? ¿Por qué tenías el móvil apagado? Me tenías preocupada.


Es lo que tiene… sentirme enredada en tu red de mentiras… Y me resignaré a, cada noche, cuando llegues a casa, oler un nuevo y distinto olor en tu camisa, y, de nuevo, y para darme una nueva y absurda excusa, hablarme con tu voz… aterciopelada.

1 comentario:

  1. el amor no miente, nos dejamos engañar por el.
    yo le llegue a decir a un chico:
    no me dejes, si quieres liarte con otras hazlo, pero por favor no me dejes...
    es triste.
    es arrastrarse.
    pero el amor es lo que tiene

    ResponderEliminar